...EL MISTERIO DE LA FOTOGRAFIA NOCTURNA.


[ Los sueños se van con la noche. 
Y tan solo queda una bruma lejana e inatacable, de Osvaldo Soriano]



Hace unos días bajé al sur, al mar. 
Se trataba de cerrar un circulo. Una playa común para el resto como era esta, por circunstancias, se ha convertido en un lugar muy especial para mí. Las primeras vacaciones y últimas con mi padre, o al menos que recuerde, fue a los siete años. Tres o cuatro días de Abril en los que se propuso llevarme al mar a pesar de que su estado lo desaconsejaba. Unos 21 años después, un mar también testigo del primer baño con la mamá de mi hija, que ahora, 2017 y con apenas dos meses, ya se ha mojado el culete.
Yepa! Qué puta y maravillosa es la vida.


    El reencuentro, 2017.


No, no os asustéis. El espectro no es más que una niña cuyo empeño era fastidiarme la fotografía hasta que tuvo la genialidad de contemplar la oscuridad del mar y entonces, pude tener una imagen con continente, contenido y contexto. Esa es la clave de la fotografía, dar a entender a través de la realidad, pero no necesariamente fiel a la realidad. Podría haber mentido y metido el miedo en el cuerpo, ese es mi fuerte, pero esta vez prefiero desvelar los secretos y dentro de poco subiré un video en el que puedes encontrar todos los detalles del revelado, analisis detallado de cada imagen y anécdotas. 


     Mar de noche, 2017.

Tanto la primera fotografía como la segunda están tomadas en larga exposición. Para quien no esté acostumbrado al mundo técnico de la fotografía, le sorprenderá saber que ambas imágenes han tardado 30 segundos en hacerse. Muy sencillo, el ojo humano jamás puede captar en la noche un buen porcentaje de luz, ello no quiere decir que no esté ahí, al margen de nuestros limitados ojitos. El sensor de nuestra cámara, si le damos el tiempo suficiente y unos valores adecuados, es capaz de captar incluso la vía láctea, toda una maravilla. Por cierto, es curioso, pero quienes tenemos los ojos claros tenemos menos limitaciones en la oscuridad. Al menos en mi caso es sorprendente... Miau!
Volvamos al tripode y a la escena.
No iba preparado, pero llevaba en el coche un trípode roto que no ofrecía demasiada estabilidad, una  lente para retratos y un disparador recién estrenado con lo que pude llevarme a casa algo medio decente. Y sí, el disparador recién sacado de su envoltorio, duró 5 minutos antes de servir de comida a los peces al fondo de un rompeolas. 
Soy un desastre.
Pero ojito conmigo en la oscuridad.
En definitiva, y creo haberlo conseguido, pretendía captar un mar sedoso y sensaciones, el pequeño temor del espectador a hundir su pie en la arena, a mirar hacia las ventanas, o mirar lo justo antes de que la chica gire su cabeza.


Pd1: Já, si tienes cuenta suscríbete al canal de youtube pero ya, o una terrible y jodida maldición caerá sobre tu smartphone provocando un bucle de videos de Tamara y ya os puede dar igual cuál de las dos. Ah, que no hay videos, pero los habrá https://www.youtube.com/channel/UCPhjwmdDswFV4nAMIZig-xQ

Pd2: Comienzo a publicar en mi canal de Youtube durante estos días, por lo que allí podrás encontrar consejos, datos exif y anécdotas. Me gustaría que disfrutéis junto a mi de cada viaje, cada retrato y cada detalle que me hace tan feliz. Hacemos lo que podemos, oye.

Pd3: Gracias a todo, gracias por los mensajes anunciándome que os hago sentir cerca de ese pequeño mundo interior tan de uno mismo. Gracias. 





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