...niños en el tiempo.


[ y algún día crecerás y te darás cuenta de por qué Peter Pan no quería crecer ]

Pensar un año hacia delante puede parecer una eternidad; sin embargo, treinta años pasados no son más que el vuelo de un colibrí. Ya hemos perdido la infancia: por más que queramos nos cuesta abrazar a quien queremos, reir de lo absurdo e incluso conciliar el sueño.
Un asunto que siempre me quita el sueño es la familia ¿a quién no?
Una docena de personas que no has elegido que estén en tu vida y de las que si quisieras no podrías huir, pues se nutren de la misma sangre y lo más importante: los mismos recuerdos.
En cambio, cuando supe que sería padre, lo primero que dije fue "deseo que Valeria tenga primos". Qué injusto sería no dar la oportunidad a quien llega ahora de la complejidad de los adultos. Qué injusto que los adultos no comiencen a disfrutar como niños.
No olvidemos que algún día serán ellos, los niños perdidos, sobrevivientes de nosotros.
Y yo su Peter Pan.

    Roberto.

    Sergio.

    Victor Miguel.

    Neftalí.

 
    *Roberto (1998) Bravucón.
    Si en los siete enanitos hay un gruñón es él. Si en Oliver Twist hay un lider es él. El Power Ranger rojo. El delantero. Aquiles. Nos criamos juntos, mi quinto hermano. Se parece tanto a mí que ya empieza a perder el tiempo con el amor.
 
    *Sergio (2000) Fortachón.
    De pequeño era un niño mocoso, siempre enfermo. Ahora es un eslabón perdido de la musculatura familiar, un rara avis. Todo honor. Hace poco dijo en una entrevista "he ganado porque llegué antes que los demás" y con tal bondad, es mi esperanza para Tokio 2020 en piraguismo. Él dice que no.
 
     *Victor (2001) Bonachón.
     Comencé a fotografíar porque a sus cinco años, tenía un sobrino que era una divinidad. Rubio, ojos azules. Sigue siéndolo.

      *Nefatlí (2005) Mudito.
      A los cinco años apenas hablaba, a los doce no lo hace si no lo considera necesario. Él no lo sabe, pero será escritor.

***Yolanda (1996) Fran (1999) y Aitor (2008), la lejanía, pues viven en la otra punta del país, no me ha permitido fotografiarlos. Espero que me visiten pronto, conozcan a Valeria y cerrar el post "sobrinos".


Lo que más me emociona de haber vuelto a tomar la cámara fotográfica es esto, transmitir emociones. Expresar mediante la imagen el caracter real de cada persona.
Y sí, también en sus ojos, a punto de estallar la selva.


Pd: Deseaba comenzar el blog con un post emocional, ya habrá tiempo de analizar las imagenes, revelado...
Pd2: Pero ¡Sí! para los curiosos, tomé las fotografías con la Canon 60d + Canon 50mm 1.8 + Canon Speedlite 430ex II + Nido de abeja + Lightroom.
Pd3: La Selva Dentro es el título de varios libros, entre ellos un poemario de mi amiga Isabel García Mellado.
Pd4: El lugar donde se tomaron las imagenes es el Bar de Tapas Rialto, dejo enlace para llegar si estás por Mérida, dejo una cerveza pagada. La cocina es fantástica.
Pd5: Compartan y comenten ¡si no cuesta trabajo alguno!










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