...OH, HOT DOGS!


                                                                  [ mi amor por la comida crece hacia los lados ]


Podría haber pisado United States of América, pobre de mí. Hace unos meses viajé hasta Medellín (sí, esa ciudad que todos conocen por la serie Narcos y que es una absoluta maravilla, la ciudad digo) y una de mis ilusiones era hacer ocho horitas de escala en Miami, por lo que planifiqué una escapada fotográfica a Miami Beach, oh yeah, y borrar de mi lista de deseos el haber pisado USA.
Ya... finalmente el vuelo hizo escala en Bogotá y supe luego que si se me hubiera ocurrido salir del Wilcox Field Airport de Miami no habría podido entrar hasta la puerta de embarque con tanta facilidad.
Llevaba unos cien dolares en el bolsillo, por lo que podría haber vivido unos cincuenta días a base de hot dogs a la espera de que me echasen de menos en casa.
Oh, hot dogs!




Dice Lady Gaga que si irremediablemente has matado una vaca, lo mejor que puedes hacer es una hamburguesa. Visto así...





Hace unos días, llegó a la ciudad un Food Truck Festival, es decir, una docena de caravanas molonas expertas en hot dogs, hamburguesas, nachos y toda clase de street food. Bueno, no es Santa Mónica pero puede valer, en concreto si te apasiona la fotografía, la llegada de un evento así es toda una oportunidad.
Eso sí, cowboy, primero llena la barrigola. Un par de burritos de cochinita por 12€.
Toma asiento en los bancos y ponte hasta las orejas de salsa.






Habernos traslado al centro de la ciudad nos ofrece la posibilidad de tener casi en la esquina de casa todo un sin fín de eventos, exposiciones y bares. Esto es el jodido Joyland, pensé al llegar y metido de lleno el ocaso del día, el parque de atraciones inventado por Stephen King en su novela del mismo nombre. Un lugar siniestro a la vez que emocionante y todo gracias al mejor aliado, la iluminación.






Quería disfrutar del ambiente del último día de festival, picar algo y sí podía ser, tomar algunas imágenes, así que dejé el tripode en casa. Tomar fotografía noctura a pulso es todo un riesgo; iso elevado es sinónimo de grano, fotografíar a velocidades bajas y con un mal pulso te asegura poco enfoque.
En definitiva, un pequeño paseo con estética jankee.


Pd: Joyland es un buen libro para el verano y los amantes de King. Cómpralo aquí y te lo envían a casa y por supuesto, puedes hacer fedback y decirme si te gustó!
Pd2: ¿Cuál es tu fotografía favorita? ¿Te gustaría descubir el antes y después de la fotografía?
Pd3: Datos: Las fotografías fueron tomadas con un iso de entre 500 y 1000 y a velocidades de 1/20, 1/40 y 1/60 con f5.6.
Pd4: Ay, el día que pise United States, ay. Por cierto, saludos a los amigos norteamericanos, segundo país que más visita La Selva Dentro. Gracias!





Comentarios

  1. Mi favorita es la primera, y de ella casi puede salir una historia. Me encantaría saber el antes y el después. Una maravilla viajar hasta Medellín a través de tu objetivo.
    Un abrazo.

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